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Siempre hay que hacer la factura… o no

Posteado por: Myriam Zanatta | 04/05/2015 | Categorias: Contabilidad y fiscalidad

Es bien sabido, todas las operaciones de compraventa que realice una empresa deben tener su factura correspondiente. ¿Pero es siempre así? En realidad, existen unos cuantos casos en los que la ley española prevé que no hace falta emitir ninguna factura. ¡Descubre cuáles!

A veces se tiende a pensar que todas las operaciones comerciales exentas de IVA, al no tener que declarar este impuesto no están sujetas a la obligación de realizar una factura. Pero que esté exenta no significa que no esté sujeta, por lo que por regla general sí se tendrá que tener todas las facturas de estas operaciones. Aún así, hay que tener en cuenta que existen ciertas excepciones. Estos son los servicios de hospitalización o asistencia sanitaria, la entrega de sangre, plasma u otros elementos del cuerpo para fines médicos o de investigación, la entrega de terrenos rústicos no edificables que serán destinados a una explotación agraria, o bien cuando el comprador tiene derecho a deducirse el IVA.

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Tampoco se tendrá que emitir factura por las operaciones hechas por sujetos pasivos que tributen por el régimen de recargo de equivalencia. Siempre y cuando no se trate de una entrega de un bien inmueble en la que el sujeto pasivo renuncie a la exención. Otro supuesto es para los autónomos acogidos al régimen simplificado del IVA, llamado popularmente régimen por módulos. En este caso, como la cuota de IVA depende del volumen de ingresos, la factura no es necesaria a menos que se realice una transmisión de activo fijo o no corriente.

Finalmente, están las operaciones de seguros, reaseguros, previsiones, capitalizaciones, así como determinadas operaciones financieras como depósitos en efectivo, préstamos o créditos, avales, garantías, etc.

Como ves, a veces puede ser un poco embrollado, ya que existen excepciones de las excepciones. En todo caso,  en última instancia más vale tener la factura aunque al final no sea obligatoria, que no encontrarse en el caso contrario, de no hacer la factura por pensar que no hace falta y que Hacienda te la reclame en una inspección.

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