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Historias de fraude interno: tickets de restaurante a la carta

Posteado por: Dan Moser | 26/08/2013 | Categorias: Fraude interno

Cuando se viaja habitualmente a una misma destinación, el restaurante donde comer tiende a repetirse. Por qué cambiar si se está satisfecho, ¿no? Con el tiempo es posible que se cree cierta amistad con los que regentan el negocio, amistad que puede ser aprovechada para colar algún gasto a la empresa: fraude interno.

El restaurante Buena Mesa se había convertido en un a tradición en sus viajes a Valladolid. A lo largo de sus diez años como responsable de área, había tenido la oportunidad de recorrer la gran mayoría de los restaurantes de la zona, incluidos los de la ciudad. A veces había que aventurarse para encontrar algo mejor, pero irremediablemente había vuelto a la cocina sencilla del Buena Mesa. Últimamente ya ni lo intentaba, varios chascos seguidos lo habían convencido de que no había ningún sitio mejor en la ciudad (que encajase con su dieta de empresa).

Además, a lo largo del tiempo había ido trabando amistad con Manolo, el encargado, que ya le sentaba en su mesa favorita si estaba
libre y le recomendaba el plato del día que mejor le había salido al cocinero.

Fraude interno tickets restaurante

- ¿Qué tal, Mario?¿Otra vez por aquí?
- Pues sí, ya sabes, siempre hay que tenerles un ojo encima a los clientes. Si no se olvidan de ti.
- Pues de lo que tú no te habrás olvidado es del cocido que hacemos aquí. Hoy a Pepe le ha quedado de muerte, ¿te pongo un plato?
- ¿Cocido? Si estamos a Mayo... ¡estamos a 23 grados!
- Qué dices, nunca hace demasiado calor para un buen cocido. ¡Eso son manías!
- Quita, quita, Manolo. Además hoy vengo con poco hambre. ¿No tienes algo más ligero? De hecho creo que me ha sentado mal el cambio de tiempo. Con un primer plato tengo suficiente, ¿me harás medio menú?
- Como quieras, hombre. ¿Te pongo la ensalada de la casa? ¡Ligera pero con sustancia!
- Venga, adelante. Oye, y por cierto... arreglame el tique, ¿eh Manolo? Que no va a ser mi jefe el que ahorre si vengo sin hambre, ¿eh?
- Venga, pero porque eres tú.

Nota: este post forma parte de una serie dedicada a historias de fraude en los gastos de empresa. No pretendemos dar una visión negativa: el fraude es un fenómeno minoritario, la inmensa mayoría de trabajadores son honrados con sus gastos de empresa. Sin embargo, el fraude existe y es una fuente de pérdidas para las empresas. Como tal hay que combatirlo.


fraude interno en la empresa

Image(s): FreeDigitalPhotos.net